Cómo sacar el máximo de tu espacio de coworking

Si eres coworker, gestionas un espacio o simplemente te interesa el coworking, no puedes dejar de leer Deskmag.

Últimamente estamos teniendo muchas incorporaciones en coSfera y tanto para los nuevos miembros, como para los no tan nuevos y para los que estáis pensando en haceros coSféricos, el artículo How to get the most out of your coworking membership es, simplemente, genial, así que me he tomado la libertad de extractar y traducir los puntos clave del artículo, no sin dejar de insistir en que leáis el artículo completo en inglés.

Ser miembro de un espacio de coworking es una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu carrera como freelance. Además de un espacio de trabajo profesional, obtienes un agenda social, muchas oportunidades de conectar y la posibilidad de intercambiar ideas con otros que piensan como tú. Pero ninguno de estos beneficios vienen solos. No asumas que puedes aparecer, sentarte en tu mesa y esperar que “la fiesta” venga a tí. Tiene algo más de trabajo. Así que, ¿cual es la diferencia entre compartir una oficina con extraños y realmente formar parte de una comunidad?

Deskmag hizo una única pregunta a varios gestores de espacios de coworking con mucho recorrido: ¿Cual es el consejo que le darías a un nuevo coworker para ayudarle a obtener lo máximo de su espacio de coworking? Todas las respuestas giraron alrededor de tres ideas fuerza: organiza eventos por tí mismo, escoge un espacio que vaya contigo y convierte en un hábito el conocer a otra gente.

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Consejo #1: Haz que pasen cosas

El coworking se basa en Hazlo Tú Mismo. No te sientes ahí y esperes que un evento interesantísimo venga a tí, ¡empiezalo tú! Si tienes una idea, sé proactivo y haz que ocurra.

Olvídate de la jerarquía piramidal en la que, si querías hacer algo, necesitabas tener el permiso de un jefe. El espacio de coworking pertenece a todos por igual. “Recuerda, es tu espacio. Si hay algún tipo de recurso o acuerdo que necesitas, no vaciles en crearlo, o mejor, colabora con otros para hacer que ocurra.”

Consejo #2: Escoge un espacio que vaya contigo

El coworking puede incluir desde una oficina corporativa compartida hasta un espacio de hackers muy frikis. Tu experiencia variará mucho dependiendo del tipo de espacio que escojas. “Asegúrate de escoger el espacio adecuado. Algunos son hervideros de actividad. Otros, son espacios pequeños y silenciosos en edificios singulares.”

No tiene sentido gastar tu dinero en un sitio que te haga sentir incómodo. El coworking es una inversión en tu carrera como freelance, así que merece la pena probar varios espacios. Afortunadamente, la mayoría de espacios disponen de días de prueba antes de convertirte en miembro.

En concreto, puedes probar a cotrabajar en coSfera todos los días de JELLY! (consulta aquí nuestra agenda) o pedirnos un tiempo de prueba (escribe aquí)

Consejo #3: Sal de tu concha

Superar las reservas es un gran desafío para muchos coworkers, pero un poco de autoconfianza es esencial para formar parte de la comunidad. No esperes a que nadie te presente, empieza tú la conversación. “Empezar en un espacio de coworking se parece a ser el extraño en una fiesta. El truco consiste en llegar a conocer a todo el mundo lo  antes posible, de modo que formes parte de la multitud en lugar de observar desde fuera.”

Aunque tampoco está mal empezar poco a poco. Esto no es una sesión de citas rápidas y hay tiempo para conocer a todo el mundo. “Intenta conocer al menos una persona cada día. La mayoría de nosotros nos inhibimos o estamos demasiado ocupados pero seguro que terminarás cosechando un resultado. La conversación construye confianza y nadie trabaja con otro o hace una recomendación si no percibe confianza. Haz la prueba.”

La clave es ser generoso con tu tiempo. Algunas personas tratan el coworking como una oficina barata, pero esas mismas personas obtienen mucho menos que aquellos que conectando con el resto de coworkers y dan su tiempo a otros.

La cocina es un lugar ideal para hacer contactos mientras esperas al café. Recuerda que estás con profesionales muy parecidos a tí y que puedes conocer a gente agradable y con mucho talento.

¿La moraleja?

La idea que subyace a todos estos consejos es que el “coworking de verdad” necesita un poco de motivación. Es perfectamente adecuado utilizar tu espacio nada más que como una oficina compartida, pero estás perdiendo la mitad de tu dinero. El valor real llega cuando dejas de ser un mosca en la pared y comienzas a ser un miembro activo de la comunidad. Habla con la gente, comienza nuevos eventos y se generoso con tu tiempo.